Control de miopía infantil
Lentes Stellest: qué son, cómo funcionan y qué esperar de verdad
Si el oftalmopediatra te nombró Stellest, probablemente saliste del consultorio con la palabra anotada en un papel y poco más. Esta nota es para eso: contarte qué es exactamente ese cristal, qué hace, cuánto frena la miopía de tu hijo según los estudios, y —tan importante como lo anterior— qué necesita para funcionar.
Sólo ópticas certificadas
Essilor no vende Stellest en cualquier óptica: hay que estar certificado para trabajarlo. Atelier Óptica lo está. Si te lo recetaron, no es un cristal que consigas en cualquier lado — y esa es justamente la razón por la que conviene preguntarnos antes de encargarlo.


La miopía no es solo "ver mal de lejos"
En un chico miope el ojo crece más de lo que debería, y se alarga. Por eso la graduación sube año tras año: no es que los anteojos "le hagan mal", es que el ojo sigue creciendo. Un cristal común corrige la visión —tu hijo ve bien— pero no le dice nada a ese crecimiento. Stellest sí.
Qué tiene adentro: la tecnología H.A.L.T.
Stellest usa H.A.L.T. (Highly Aspherical Lenslet Target). En la cara del cristal hay 1.021 microlentes asféricas distribuidas en 11 anillos concéntricos. El centro queda libre: por ahí tu hijo mira y ve nítido, como con cualquier anteojo. Las microlentes trabajan alrededor.
Lo que hacen es crear un volumen de señal por delante de la retina. En criollo: le indican al ojo que deje de alargarse. No corrigen mejor —corrigen igual—, pero le sacan al ojo el estímulo que lo hace crecer.
1.021
microlentes asféricas
11
anillos concéntricos
67%
menos progresión, en promedio
El 67%, dicho con precisión
El número que vas a ver en todos lados es 67%. Vale la pena entender de dónde sale, porque es una cifra promedio y no una promesa individual: en el estudio clínico de dos años, los chicos que usaron Stellest al menos 12 horas por día, todos los días, tuvieron en promedio un 67% menos de progresión de la miopía que los que usaron lentes monofocales comunes.
Dos cosas que se desprenden de ahí y que preferimos decirte antes y no después: Stellest no cura la miopía ni la hace retroceder —frena su avance—, y el resultado depende de que tu hijo los use. Un Stellest en la mochila no frena nada. Las 12 horas diarias no son una recomendación: son la condición del estudio.
¿Se le notan?
Es la primera pregunta de casi todos los chicos, y la respuesta es que no. Las 1.021 microlentes tienen un acabado estético: a simple vista es un cristal transparente como cualquier otro. Solo se insinúan los anillos en ciertos reflejos —como en las fotos de arriba, tomadas a propósito para que se vean—. Nadie en el aula se va a dar cuenta.
¿Para quién es?
Para chicos con miopía en progresión, que es cuando la graduación sube de un control al siguiente. Quien define si corresponde es el oftalmopediatra: nosotros no diagnosticamos ni medimos la vista. Lo que sí hacemos es fabricar el cristal según esa receta, elegir con vos el armazón adecuado —en control de miopía el armazón importa más de lo habitual, porque los anillos tienen que quedar alineados con la pupila— y tomar las medidas con precisión.
El armazón no es un detalle
Un armazón que se le corre por la nariz o que le queda ancho desplaza el centro óptico, y con él los anillos. El cristal sigue corrigiendo, pero pierde parte de su efecto de control. Por eso, cuando armamos un Stellest, dedicamos tiempo al calce y te explicamos cómo ajustarlo en casa. Y cuando vuelvan a control, revisámelo sin cargo.
¿Te lo recetaron y querés consultar?
Traé la receta y te explicamos todo: materiales, tiempos y formas de pago. Estamos en el Cerro de las Rosas y enviamos a todo el país.
Consultar por WhatsAppEn Atelier Óptica somos ópticos especialistas, no médicos: asesoramos sobre cristales y armazones a partir de la receta de tu oftalmopediatra. No hacemos medición de vista ni diagnósticos. Stellest es una marca registrada de Essilor; las imágenes son gráficas oficiales de Essilor.